En medio del Estrecho de Magallanes, a unos 37 kilómetros de Punta Arenas, emerge una isla que pertenece más a las aves que a las personas. La Isla Magdalena, junto al cercano islote Marta, forma el Monumento Natural Los Pingüinos: una de las pingüineras más grandes del sur de Chile.
Aquí el protagonista es el pingüino de Magallanes. Un censo realizado entre 2001 y 2002 registró cerca de 63.000 parejas reproductivas, lo que da una idea de la escala del espectáculo. Caminas por un sendero acotado mientras las aves entran y salen de sus madrigueras, cruzan frente a ti sin mayor temor y descienden hacia el mar en grupos.
El pingüino no está solo. Comparten este refugio el cormorán imperial, la gaviota dominicana y el albatros de ceja negra. Hacia el extremo suroeste de la isla aparecen los lobos marinos de uno y de dos pelos, descansando sobre las rocas batidas por el viento austral.
El paisaje lo corona el faro de la Isla Magdalena, un punto de referencia histórico en la navegación del estrecho que hoy cuida la Corporación Nacional Forestal (CONAF), encargada también de administrar y proteger el monumento. Por eso la pesca está prohibida en los alrededores: la isla funciona como santuario, y existe un programa de monitoreo que evalúa el efecto de las visitas sobre la colonia.
Una nota importante sobre el calendario: la temporada de visita coincide con la presencia de los pingüinos, que llegan a anidar en primavera y verano austral (aproximadamente entre octubre y marzo). Fuera de esos meses la colonia se dispersa y las navegaciones no operan. Como todo acceso depende del mar y del clima de Magallanes, los zarpes pueden ajustarse según las condiciones del día.
El acceso es solo por vía marítima desde Punta Arenas. Si estás armando tu ruta hacia Torres del Paine, esta navegación es una forma natural de aprovechar los días en la zona del estrecho antes de subir hacia el parque. Cuéntale al ejecutivo qué fechas tienes en mente y vemos cómo sumar esta experiencia a tu viaje.